Sobre la generación N(et)

Viernes, 4 de Mayo de 2007    Jolaus
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generacion N

El pasado domingo al mediodía, mientras preparaba la comida, tuve la oportunidad de ver Mundo Hoy, un programa de reportajes tipo Documentos TV pero de la cadena vasca. El reportaje se titulaba “Generación Internet” y en él se mostraba la revolución que están teniendo las nuevas tecnologías, entre ellos Internet, en la vida de los jóvenes de hoy en día.

Me enganché tarde al programa pero pude ver y oir las vivencias y opiniones de tres adolescentes. La primera era una joven alemana, enferma de anoréxia, que se conectaba a internet para compartir experiencias en foros y blogs con otras chicas anoréxicas. Hablaban sobre Ana sin tapujos, contaban las calorías que habían ingerido durante el día, la dieta que seguían, como engañaban a sus familiares o compartían fotos de modelos cadavéricas a las cuales, reconocían, querían parecerse. Y todo ello con una naturalidad increíble; transmitían la sensación de que la red les ofrecía, desde su anonimato, la seguridad que necesitaban para hablar de Ana con total naturalidad.

Posteriormente, pude seguir el caso de una joven francesa (Anais creo que se llamaba). Esta chica, móvil o cámara digital en mano, se dedicaba a fotografiar todo aquello que le ocurría al cabo del día. Sacaba fotos constantemente; con sus compañeros, con su novio, a solas… Seleccionaba las que más le gustaba y las subía a su blog. Anais reconocía que retocaba aquellas fotos que no le convencían demasiado. A veces aumentaba el contraste para que el gesto de su cara no se distinguiese demasiado; otras veces retocaba la foto para disimular aquellas partes que no le gustaban demasiado o esconder imperfecciones de su rostro, por ejemplo. Reconocía que para ella subir sus fotos a internet era una necesidad.

Finalmente pude conocer la realidad de un chico (creo recordar que era el novio de Anais) que admitía pasar una media de tres horas al día en internet. Con el teclado sobre el regazo, comentaba con cierto aire prepotente, que gran parte de su vida se podía encontrar en la red, que todo aquello que piensa, dice, ve o hace se lo compartía en foros, chats… con el resto de internautas. Reconocía sentirse tranquilo frente a lo que pudieran pensar sus padres de eso ya que estos eran incapaces ni siquiera de navegar por la red.

De todos estos casos me llamo la atención lo fácil que exhibían todos sus vivencias, sus experiencias… su vida en internet, sin ningún pudor y, sobre todo, sin ningún miedo a las repercusiones que pudiera tener esto en el futuro. Me acordé de los Fotologs de unos alumnos que encontramos el año pasado (uno, dos, tres y cuatro), donde bastantes alumnos nuestros publicaban fotos y comentarios, muchos de ellos muy intimos (algunos comentarios incluso sobre la escuela y los profesores) ¿Por qué tanta importancia a la imagen? ¿Por qué esas ganas por dejarse ver en la red, por reflejar todas sus vivencias, incluso las más intimas, delante de todo el mundo? ¿Qué les empuja a nuestros adolescentes a todo esto?

La verdad es que le estuve dando bastante vueltas al coco durante todo el domingo. Pero no podía imaginarme lo que iba a vivir aquella misma noche. Os cuento.

A eso de las cinco de la madrugada oí voces en el aparcamiento del polideportivo que tengo en frente de mi casa. Vivo en un barrio bastante tranquilo así que me picó la curiosidad de lo que estaba ocurriendo y me asomé al balcón. Delante de mis ojos había cinco chicas de unos catorce años, calculo yo, en pijama (por si acaso le desperté a mi mujer para que me confirmara que lo que las chicas vestían eran pijamas; uno no sabe ya que es lo que dicta la moda de hoy en día) sacándose fotos las unas a las otras con un par de cámaras digitales en ristre. Apoyadas contra la pared, sentadas en el suelo, de pie apoyadas contra las columnas de la entrada del polideportivo…. posaban de mil maneras y se autofotografiaban continuamente, impasibles ante la posibilidad de que algún vecino pudiera verlas. En cuanto se sacaban una foto, se arremolinaban todas alrededor de la cámara para ver como habían quedado. Y así, una tras otra, a golpe de flash… ¿Qué coño (con perdón) hacían cinco niñas a las cinco de la madrugada en pijama sacándose fotos? Enseguida me vino a la cabeza Anais; al igual que ella, supongo que seleccionarían las fotos más bonitas y terminarían colgadas en algún fotolog, blog o MySpce de turno.

Como colofón a toda esta historia, al día siguiente tenía en mi agregador este interesante post de Fernando, en el cual se enumeran las características de los estudiantes del siglo XXI, de los llamados nativos digitales o Generación N. Creo que la chica anoréxica alemana, Anais, su novio, mis alumnos y sus fotologs o el quinteto de “trasnochadoras en pijama” que me despertaron el otro día concuerdan perfectamente con el perfil que índica Fernando.

Frente a esta realidad, no hago mas que darle vueltas a la cabeza a la misma pregunta: ¿estamos realmente capacitados para educar a nuestros hijos/as en el uso de las NN.TT e Internet? ¿Cómo podemos, tanto padres como profesores, educarles, asesorarles… en el uso de herramientas que ni siquiera sabemos que existen? Ya tengo jamacoco para un par de semanas.


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